En la actualidad contamos con una gran
cantidad de medios que nos permiten entrar en contacto con la información,
tenemos medios escritos, orales, videos
y medios digitales. Los jóvenes contemporáneos están en contacto, con mucha
frecuencia, con textos digitales ya que emplean el Facebook, los mensajes de
correo electrónico, mensajes telefónicos, etc.
Es necesario reconocer que los alumnos de
bachillerato no comparten el gusto por la lectura, a pesar de que lo hacen en
todas las áreas educativas y no es lo mismo leer por placer que por necesidad o
por obligación. Por otra parte es
necesario comentar que además no siempre se comprende lo que se lee y que en
ocasiones la limitación del vocabulario hace inaccesible el contenido del
mensaje; menos agradable es cuando
tenemos que recurrir al diccionario para comprender, quita tiempo.
Un lector debe comprender las peculiaridades
macrotextuales y microtextuales, tiene en cuenta las diferencias en las
estructuras textuales.
Los procesos mentales que se emplean para hacer
la lectura en papel y en medios digitales son diferentes, el diseño de las
actividades debe estar bien realizado, pues no es lo mismo tocar las páginas
del libro y darle la vuelta a la página,
que seguir en medios digitales en los que las marcas textuales y digitales son
diferentes. En ambos procesos se requiere la atención y la concentración.
Un
buen lector es capaz de inferir y llegar
a conclusiones personales después de haber decodificado un material, no se
queda al nivel de reconocimiento del
código, es capaz de emplear y transpolar el contenido.
La evaluación
ENLACE nos permite identificar las necesidades y niveles de logro de los
alumnos, en donde los docentes debemos participar con diversas estrategias que
les permitan lograr las expectativas sociales, y aún más tener mejores logros
personales. Uno no lee para la escuela, lee para la vida.
Los medios digitales han permitido que los
alumnos tengan menos dificultades para tener acceso a materiales, pues a pesar
de los esfuerzos realizados por diferentes empresas, la economía de nuestros
alumnos no siempre permite la adquisición de libros. Una buena decisión es
trabajar con textos digitales puesto que en la mayoría de las escuelas se
cuenta con equipos de cómputo.